jueves, 11 de septiembre de 2014

Hipoacusia: concepto y etiologías

 La manera en que se mide la audición, como también la pérdida de auditiva es en INTENSIDAD (o volumen), y la unidad de medida de la intensidad o volumen es el decibel (dB), - siendo 0dB como la mínima intensidad y creciendo a su máxima intensidad en números enteros > a 0dB-. 

  Para entender mejor, agregaremos el concepto de Umbral Auditivo, que se define como la mínima intensidad (dB) que un individuo percibe de una frecuencia específica. 

Ejemplo: Si un individuo tiene un umbral auditivo de 40dB en la frecuencia 1000Hz, no podrá oír sonidos a intensidades de 35, ni 30, ni 25, ni 20, ni 15,ni 10, ni 5, ni 1dB de 1000 Hz, es decir, que no podrá oír rangos desde su umbral de audición (40db) hasta el mínimo de intensidad (0dB). Por ende, como 40dB es mínimo de intensidad (o volumen) que la persona puede oír, sólo podrá oír los sonidos desde su umbral auditivo (40dB) hasta lo que se pueda aumentar en intensidad > a 40dB (es decir, 45, 50, 55, 60... ndB, (siendo n > 40dB).

Hipoacusia (HA)



   Etimológicamente, el concepto de Hipoacusia deriva del griego (/hypó/, debajo de; /akúo/oír), en palabras simples: Baja capacidad auditiva.

  En Audiología,  definimos Hipoacusia (HA) como la representación umbrales de percepción auditivos bajo los límites de normalidad. Esta pérdida auditiva puede ser parcial o permanente.

    
¿Es normal tener pérdida auditiva?

    La respuesta es , es por eso, que definiremos a Normoyente como el individuo que posee pérdida auditiva dentro de los rangos normales de pérdida. También podemos definir a normoyente como el individuo que no posee hipoacusia. Todos los normoyentes, tienen pérdida audición, pero muy leves que no sobrepasa los rangos normales de pérdida auditiva; esta pérdida llega a ser considerada como hipoacusia. Objetivamente los rangos de audición normales se encuentran entre:


RANGO DE NORMALIDAD: Pérdida auditiva entre 0 a 20dB.
      (NORMOYENTE)


     Estableceremos distintas clasificaciones de las HA atendiendo a cuatro criterios: la
parte del oído afectada, la etiología de la HA, el momento de aparición de la HA y el
grado de pérdida auditiva.


Clasificación:

  i. Según la parte del oído afectada: Hipoacusia de Conducción (o transmisión), Hipoacusia Sensorioneural1 (o de percepción), e Hipoacusia Mixta.
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1(NOTA: Podemos también encontrarla en la literatura como Hipoacusia Neurosensorial, destacando que el concepto apropiado es senorioneural, ya que la información auditiva primero se percibe (sensorial), luego se proyecta en fibras nerviosas hacia la corteza (neural).
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     ii. En función de la etiología: Hipoacusias hereditarias: Ocupan el primer lugar en las causas de hipoacusias neurosensoriales. Están ligadas a una anomalía de transmisión genética y pueden ser de tipo recesivo o dominante. Hipoacusias adquiridas: Pueden ser clasificadas, a su vez, en tres tipos: Causas prenatales: toda enfermedad de la madre durante el embarazo puede ser una causa posible de hipoacusia, situándose el período de mayor riesgo entre la 7.ª y 10.ª semana de embarazo. Entre las más graves se encuentran la rubeola, sarampión, varicela, alcoholismo, etcétera. Causas neonatales: son las que se derivan del momento del nacimiento y las horas siguientes. Entre las más frecuentes se encuentran: traumatismo durante el parto, anoxia neonatal, prematuridad, ictericia. Causas posnatales: son las que se dan después del nacimiento. Las más corrientes son: otitis y sus secuelas, fracturas del oído, afecciones del oído interno y nervio auditivo, intoxicaciones por antibióticos, meningitis y encefalitis, tumores, etc.

   iii. Según el momento de aparición: Hipoacusias prelocutivas: son las que se presentan antes de adquirir el lenguaje. Hipoacusias poslocutivas: éstas son, en general, de mejor pronóstico, ya que el lenguaje está adquirido y tras la pérdida se mantendrá el lenguaje interno gracias a la maduración neurológica adquirida.

   iv. Según la pérdida auditiva: (Recordando que la audición se mide en decibeles (dB)). Según la OMS una persona es sorda cuando la pérdida auditiva es mayor de 75dB. Según esto, la severidad de la pérdida auditiva (o hipoacusia) se clasifica en:

Según OMS:

HIPOACUSIA LEVE: Pérdida entre 21 a 40dB.

Características: En general la voz se percibe con intensidad normal. Hay dificultades para entender cuando se baja la voz o el emisor se aleja.

HIPOACUSIA MODERADA: Pérdida entre 41 a 60dB.

Características: La voz tiene que elevarse para poder ser entendida, y se facilita si se ve al interlocutor. En ambientes silenciosos, hablando de frente y cerca, según la persona con hipoacusia, se oye razonablemente bien. 

HIPOACUSIA SEVERA: Pérdida entre 61 a 80dB.

Características: Sólo se perciben los sonidos cerca de la oreja, y la voz se percibe distorsionada.

HIPOACUSIA PROFUNDA: Pérdida entre 81 a másdB.

Características: La percepción del habla es muy distorsionada; se requieren auxiliares con mucha potencia para poder escuchar. 

Audiograma representado con los niveles de pérdida auditiva.

    En Audiología, estos rangos de pérdida de audición se designan a cada oído al momento de calcular el Promedio Tonal Puro (PTP) al hacer la audiometría (tipo de evaluación que la veremos más adelante). Este rango -para cada oído y para cada vía, sea vía aérea u ósea de c/ oído- se calcula obteniendo el promedio de los umbrales auditivos de la vía aérea y vía ósea de cada do del individuo, sólo en las frecuencias 500, 1000 y 2000Hz. 

Ejemplo: Si una persona tiene umbrales auditivos por vía aérea del oído derecho en las frecuencias 500, 1000 y 2000Hz de: 25, 35 y 20dB respectivamente, tendremos un PTP de 26,6dB, por lo tanto el oído derecho tiene una Hipoacusia de grado leve, al estar entre el rango de 21 a 30dB para clasificarla como HA leve.

Lo profundizaremos más adelante al ver Audiometría...


Hipoacusia de Conducción (HA-C)

    Las Hipoacusias de Conducción (HA-C) es aquella en la cual los sonidos tienen problemas al seguir la vía normal antes de entrar al OI; existe daño u obstáculo el OE y/u OM, por lo tanto, existe una pérdida auditiva mayor de 20dB. En estos pacientes el estímulo del vibrador óseo en la apófisis mastóides (evaluación de la Vía ósea) al momento realizar la audiometría  se encuentra normal, como también al realizar el Test de Rinne -que se verá en el siguiente artículo- ya que el OI se encuentra normal. En el audiograma se puede evidenciar una clara separación (de 10 o más dB.) entre los umbrales de la vía ósea (que se encuentran en rangos de normalidad -de 0 a 20dB-) y la vía aérea (anormal -bajo los 20dB-).  

    Como vimos en el capítulo de Fisiología del Oído Medio mostrando los mecanismos de amplificación del sonido, cabe destacar que todos estos mecanismo en el OM y sus relaciones sumadas, generan una amplificación de 60dB. La ausencia de la membrana timpánica provoca una perdida de 30dB, si a esto se suma los mecanismos de amplificación (o transmisión) y ausencia de cadena osicular que amplifican 30dB. más, por lo tanto una HA-C TENDRÁ UNA PERDIDA AUDITIVA MÁXIMA DE 60dB (No confundir con dB HL, esta diferencia de máxima de 60dB son entre la vía aérea y vía ósea de la(s) frecuencia(s). Con una diferencia mayor a 60dB de pérdida auditiva, ya no podemos hablar de una HA-C, si no de una Hipoacusia Senrorioneural o una Hipoacusia Mixta.

Hipoacusia Sensorioneural (HA-SN)

    Mal llamada "neurosensorial". Audiológicamente, la pérdida auditiva en una HA-SN puede ser entre los rangos de leve a profunda, siendo la gran diferencia con la HA-C que solo puede tener una pérdida máxima de 60dB. Se diagnostica fisiopatológicamente una Hipoacusia Sensorioneural (HA-SN) si la lesión en el trayecto de la audición se encuentra en el OI -ya sea en la cóclea o en el nervio auditivo-. De esta topografía de la lesión, podemos subdividir a la HA-SN en dos tipos más específicos de la lesión sensorioneural:

HA-SN de predominio Sensorial (HA-SN/S) 

    Diagnosticaremos a un paciente con Hipoacusia sensorioneural de predominio Sensorial (HA-SN/S) cuando la lesión que provoca la pérdida auditiva se encuentre netamente en la Cóclea. Por lo tanto, hablamos de una lesión que involucra la función de percibir el sonido, ya sea en intensidad como frecuencia (tonotopía coclear). 

HA-SN de predominio Neural (NA-SN/N)

     Como también, diagnosticaremos a un paciente con Hipoacusia Sensorioneural con predominio Neural (HA-SN/N) cuando la lesión involucre toda la Vía Auditiva, es decir, desde la salida del Nervio Auditivo del órgano de Corti, hasta su llegada a la Corteza Cerebral. Tenemos una lesión que impide que el sonido ya percibido -por la cóclea sana- sea transmitido hacia la corteza como información auditiva. 

     En un audiograma, veremos que la percepción por vía aérea, como por vía ósea, se encuentran bajo los rango de normalidad -bajo los 20dB-. Profundizaremos la Evaluación Auditiva en los siguientes artículos.

Hipoacusia Mixta (HA-Mx)


    Hablamos de una Hipoacusia Mixta (HA-Mx), cuando existe una pérdida auditiva de carácter de conducción (HA-C) y una lesión, o causa de pérdida auditiva de carácter sensorioneural (HA-SN/S o N) EN UN MISMO OÍDO. Es decir, que si en el oído derecho de una persona existe una HA-C producido por una Otitis Media con Efusión (OME) y el en oído izquierdo tenemos una HA-SN/S o N producido por un Síndrome de Meriére, NO EXISTE UNA HA-Mx


ETIOLOGÍAS DE LA HIPOACUSIA

   Tenemos Causas genéticas: osteogénesis imperfecta, síndrome de leopardo (lentigo múltiple), otosclerosis, displasia ectodérmica del tipo Robinson, síndrome de Cockayne, síndrome de Bjorn pili torti y sordera, síndrome de sinostosis múltiple, síndrome de Hunter, síndrome otopalatodigital de Taybi, nefritis hereditaria, síndrome de Mohr, síndrome de Hurler, síndrome de Waardenburg, síndrome de Kartagener, síndrome de displasia frontometafisiaria, síndrome de Morquio, trisomía 13 S, síndrome de léntigo múltiple, síndrome de Treacher Collins, síndrome de Stickler. Causas congénitas: Síndrome de rubeola, atresia congénita del canal auditivo externo, citomegalovirus congénito, fístula perilinfática congénita, efectos fetales del metilmercurio, efectos fetales de la deficiencia de yodo. Causas infecciosas: Meningitis, paperas, sarampión, otitis media, fiebre escarlatina, interrupción de los huesecillos, otitis adhesiva. Causas ocupacionales y/o laborales: Cualquier ocupación que implique la exposición crónica, diaria y continuada a los ruidos de tono alto puede producir pérdida de la audición secundaria a lesión del nervio terminal. La mayor atención que se presta a las condiciones laborales ha disminuido sustancialmente la probabilidad de sufrir pérdida auditiva relacionada con el trabajo. Causas traumáticas: Perforación traumática del de la membrana timpánica con cotonitos (o bastoncillos); fractura craneal (hueso temporal); trauma acústico, como el producto por explosiones; fuegos artificiales, armas de fuego, conciertos y discoteque, y audífonos; barotrauma por diferencias en la presión. Causas tóxicas (Ototóxicos): antibióticos aminoglucósidos, ácido etacrínico oral, aspirina cloroquina, quinidina, salicilatos, macrólidos, diuréticos. Envejecimiento: pérdida auditiva relacionada con el envejecimiento (presbiacusia). Pérdida de la audición temporal (o en ocasiones, permanente): acumulación de cerumen en el CAE, cuerpos extraños ubicado en el CAE, lesión en la cabeza (Fractura de peñasco), alergia, obstrucción de la(s) trompa(s) Faringotimpánica (o Trompa de Eustaquio), membrana timpánica perforado o cicatrizada, infecciones de oído (otitis externa crónica, otitis media crónica (OMC), otitis externa maligna), reacción a medicamentos como los aminoglucósidos, la cloroquina y la quinidina. Otras: Enfermedad de Meniére, neuroma (o Schwannoma) acústico, etc.





Próximo tema: 
Acumetría clásica Instrumental: Test de Rinne y Weber




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